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martes, marzo 27, 2012

Una tarde

[7mo escrito recuperado. Este fue participante de un concurso de literatura en mi colegio, y quedó entre los 3 ganadores de dicha competencia.]

5 de la tarde; el lugar, una estación de tren subterráneo (o “Metro”). 

La situación es algo incómoda, pues es el entorno de un antiguo (pero no por ello menos intenso) recuerdo. Si bien ya son 2 años de ello, la imagen está tan viva como si hubiese sido hace 1 minuto. Afortunadamente, esta vez la ocasión es mucho más favorable que en aquel entonces. Los autos pasan con gran frecuencia por la avenida que está al costado, aunque irónicamente, de la misma forma que esa vez. La noche se va aproximando a pasos agigantados, a la vez que los colores de la acera también van cambiando sus tonalidades al encenderse el alumbrado público. 

Celular en el oído buscando el horizonte, y en él, aquel rostro que estaba esperando. El tiempo se detiene y se congela al cruzar sus ojos la línea visual de esos ojos que tan bien conocía, en tantos momentos diferentes de su vida: en celebraciones, en momentos serios, en funerales, en el umbral escondiéndose de la lluvia, en la intimidad y hasta en la misma oscuridad. Podía apreciar también como aquellos ojos le observaban de la misma forma, justo como ese día, ese dichoso día… ¿Habría sucedido otra vez? O más bien, ¿estaría sucediendo de nuevo? ¿Cómo sería posible? ¡Ya habían pasado 2 años! 

Las cosas eran tan distintas. Ella no apartaba los ojos de él, hasta que poco a poco estuvieron frente a frente, igual que en aquella vez, bajo esa misma tensión que produce el saber lo que se dirá aún cuando no se ha dicho. Él decidió romper el silencio: 

-“Es lo que yo pienso, ¿no?”.
-“Si” -respondió ella, y tanto la seriedad de ambos como el ambiente mismo se encontraban igualmente tensos que las amarras de una pesada carga. 
-“Estoy ciento por ciento segura” -dijo, tajantemente. Él cerró los ojos y bajó la cara. 

Las lágrimas que brotaron de sus ojos, junto con las que ya rodaban por las mejillas de ella se hicieron marcadamente notorias. “¡Ya tengo 1 mes!” exclamó ella, desatando finalmente la alegría contenida de ambos. El la abrazó fuerte y cálidamente, mientras que bajo la luz del foco sobre sus cabezas, sus dorados anillos relucieron, fervientemente.

jueves, noviembre 10, 2011

El "Cybermundo": ¿Tan distante del mundo "real"?

Luego de leer un artículo en FayerWayer, respecto al "primer Twit-Funeral" del que se tiene registro conocido (o masivo) en un grupo de FB al cual pertenezco, surgió un comentario en relación a dicho artículo. Si bien la idea es que puedan leerlo, resumidamente lo central es que, tras fallecer la dueña de una cuenta de Twitter, esta habría dejado encargado a su madre el que, tras su deceso, hiciese pública su partida y se despidiera particularmente de algunos usuarios. Ante este hecho, en dicho grupo surge una pregunta que, por demás, es altamente común encontrarla y escucharla (o leerla) ante situaciones de la vida cotidiana, que vemos reflejadas en el cyberespacio: "¿no será mucho?" o "Que freak.". Ante eso, me tomé la atribución de hacer un comentario desde mi perspectiva, que quiero aprovechar de compartir en el blog. El comentario dice:
No considero que sea "freak" ni "mucho" la situación citada en el artículo. Años varios atrás, recuerdo la primera vez que salí (y después pololée) con una chica que conocí por mIRC, por algo así de medio año o un poco más. Quienes lo escuchaban no dudaban en decirme "freak" o "nerd" o varias cosas más. Hoy, unos... eh... 12 años después? Sitios de citas, matrimonios gracias a internet, relaciones a distancias sostenidas por años, etc., son pan de cada día, y no se le hace extraño a nadie. Y es que pareciera que a la gente se le olvidara un detalle esencial en todo esto: la gran mayoría de quienes usan redes sociales, aún usando un nickname, están siendo ellos mismos. No es de sorprender que las bios(mini-auto-biografía en Twitter) digan tu profesión, si eres madre o padre, que cosas te gustan, si eres +1(pareja) de alguien, etc., pues mal que mal, es como tu "perfil virtual" de quien eres en carne y hueso. Y como quienes usamos estas cuentas somos seres humanos, con sentimientos y emociones, y que establecemos vínculos desde simpatía hasta real afecto por otros seres humanos, se hace lógico y necesario que eventualmente, ante la pérdida de "uno de nosotros" la reacción sea inmediata. Más de alguno ha tenido algún conocido o amigo en twitter que de la noche a la mañana te dejó de seguir y te sorprendió. Más de algún otro ha tenido este contacto que te dijo algo feo o algo malo de ti y te dolió. Y no tiene que ver con que "se pierda la identidad" ni mucho menos, a mi parecer. Tiene que ver con algo tan esencial como que somos seres humanos, interactuando con otros seres humanos. Hay algunos que incluso creen que por pasar como "personaje" pueden hacer lo que quieran, pero ni siquiera. El personaje se agota, la persona se aburre de no ser ella misma sino el personaje, y lo bota (el ejemplo de @elpulento, por tirar algo reciente). La muerte es para todos algo que está siempre presente pero de lo que no se habla mucho, a pesar de que todos sepamos que vamos hacia allá. Por ende, es por demás lógico y esperable que se quiera cerrar el ciclo e integrar a todos aquellos que de alguna forma u otra fueron parte de la vida de este ser humano. Mal que mal, han formado parte de su vida, de su tiempo, de sus recuerdos y experiencias, ya sea desde algo tan ínfimo como responder una duda de un tweet, contar un chiste, o inclusive brindar una palabra de apoyo. No miren en menos los lazos afectivos que pueden crearse por estas vías, muchachos. Los afectos no sólo se establecen ante el contacto físico, primero va el contacto emocional / espiritual.
Aprovecho de añadir en esta ocasión (y aprovechando el actual escenario nacional) de hacer un último agregado. Tanto se habla de la diversidad sexual, de la tolerancia, la "aceptación de las minorías" y etc. Y a la par, tanto se descalifica a otros por nivel socioeconómico, nivel educativo, apariencia física, creencia política, etc. Quizás de buenas a primeras esto no parezca tener relación con el tema planteado, pero creo que confluyen en un punto muy importante y particular: quienes los viven y experiencian son(somos) seres humanos. Lo que se diga a través de una red social a otro usuario le llega a un ser humano, con emociones y sentimientos como nosotros. Y si, estamos claros que hay algunos con más tolerancia que otros. Pero ojalá siempre se tuviera en mente que los mensajes escritos hacia un @ van hacia un ser humano, no hacia una máquina o un ente virtual, por mucho que la plataforma sea de esa forma.

Dato curioso: ¿se han fijado que las palabras en inglés para "palabras" y "espadas" son muy similares? ("Words" y "Swords" respectivamente). Si bien su etimología es muy distinta, no puedo sino preguntarme si será una mera coincidencia (en las cuales no creo) esta cercanía, en especial si consideramos que "las palabras pueden ser como espadas", según el uso que se les dé.